¿Qué es la Fonoaudiología en Argentina?


Fonoaudiología


Acorde a lo establecido por el Ministerio de Salud y Acción Social, en su Programa Nacional de Garantía de Calidad de la Atención Médica,  las normas de organización y funcionamiento del área de Fonoaudiología en los establecimientos asistenciales incluyen lo que se considera específicamente ejercicio profesional, a saber lo siguiente:
 
  • • A la detección.
  • • Intervención temprana.
  • • Diagnóstico fonoaudiológico.

Así como la recuperación terapéutica de los trastornos de la comunicación humana en relación con las áreas de:

  • • Voz.
  • • Habla.
  • • Lenguaje.
  • • fonoestomatología.
  • • Audición.
  • • Función vestibular.

Además, selección y equipamiento protésico auditivo en pacientes con diagnóstico otológico, lo que implica evaluaciones audiométricas y audiológicas, con aparatología y recursos tecnológicos de alta complejidad. Asímismo, a la  valoración de las manifestaciones clínicas y su expresión sintomatológica para la caracterización de los trastornos de aprendizaje (lectura, escritura y cálculo) relacionados con las alteraciones del lenguaje en diferentes entidades nosológicas.

Las acciones, así definidas, se aplican en ámbitos de prevención, promoción, protección, recuperación y rehabilitación de la salud de las personas, en epidemiología, investigación y docencia, en planificación, administración, asesoramiento o auditoría de propia incumbencia. También en la ejecución de cualquier otro tipo de tarea que se relacione con los conocimientos requeridos y  que se apliquen a actividades de índole sanitaria, social y/o educacional y a las de carácter laboral – jurídico – pericial.

Estas actividades se desenvuelven con pacientes de todos los períodos etarios: neonatos, lactantes, niños, adolescentes, adultos y gerontes que pudieran presentar patología fonoaudiológica. Se enfatiza especialmente los parámetros éticos en la  formación del profesional y un flexible espíritu crítico frente al conocimiento que le permita incorporar los aportes continuos que la ciencia y la técnica hagan a su saber y a su práctica. Esto conforma un “capital cultural”  paradigmático de sostenido carácter acumulativo donde no hay mucho espacio para apreciaciones subjetivas o de naturaleza ideológica.

Su constelación de ideas, creencias y valores señalan un significativo acuerdo interno sobre teorías y métodos de capacitación e investigación. No es, sin embargo de naturaleza restringida puesto que abreva y se nutre de muchos otros núcleos de saber científico como por ejemplo el de la:

  • • Física.
  • • Psicología.
  • • Biología.
  • • Medicina clínica.
  • • Pediatría.
  • • Neurología.
  • • Lingüística.
  • • Odontología.
  • • Nutrición.
  • • Otorrinolaringología.
  • • Cirugía.
  • • Gastroenterología.
  • • Endocrinología.
  • • Inteligencia Artificial.
  • • Ingeniería Biomédica.
  • • Genética.
  • • Estadística.
  • • Ciencias Sociales.

Sólo estamos citando  globalmente algunos campos de frecuente interrelación y no excluyentes de otros muchos con los que compartimos de alguna manera “el territorio “ con espíritu de enriquecimiento y convergencia.

El avance es continuo en el  terreno de las especialidades y subespecialidades al ritmo del progreso científico, esto quizá ocasione algún tipo de fragmentación interna  y un roce con campos colindantes con los que compartimos objetos pero no enfoques, pero la misma esencia de nuestra disciplina crea una esfera natural hacia lo específico y  hacia la experticia de máxima destreza.